Las pandemias refuerzan el papel del gobierno, debilitan el del parlamento y ponen a prueba al poder judicial. Por lo menos eso es lo que ha pasado durante la pandemia del Covid. Aportan una prueba de resistencia a la calidad democrática. Por ejemplo. La democracia liberal de Chequia, resistió a la crisis cuando se evitaron los intentos de alterar el sistema de equilibrio entre los poderes ejecutivo, legislativo.

Esta es la conclusión de una amplia investigación realizada por científicos del Instituto Nacional de Investigación sobre el Impacto Socioeconómico de las Enfermedades y los Riesgos Sistémicos como el Covid- SYRI y de la Universidad de Oxford. El documento fue publicado recientemente en la revista East European Politics. Al mismo tiempo, la era Covid ha traído nuevas oportunidades para debilitar a los adversarios políticos manipulando los recursos que el Estado

La erosión democrática se está produciendo en países donde ya había comenzado antes del Covid

Petra Guasti, del SYRI, y Lenka Buštíková, de la Universidad de Oxford, analizaron el alcance de la alteración del equilibrio de poder. De esta forma llegaron a tres conclusiones principales. “La erosión democrática se está produciendo en países donde ya había comenzado antes de la pandemia y donde, por tanto, los elementos institucionales del equilibrio de poder ya se han debilitado”, afirmó Guasti. A continuación, los dos investigadores analizaron en detalle los cuatro países de Visegrado y descubrieron que la erosión democrática debida únicamente a la pandemia es un fenómeno bastante raro en ellos. “Llamamos a nuestro tercer hallazgo robo pandémico, que es el mecanismo por el que se produce la erosión democrática. En otras palabras, es la manipulación de los recursos que redistribuye el Estado durante una pandemia”, describió Buštíková.

la pandemia de Covid-19 es la primera crisis de gran envergadura

La mayoría de los estudios realizados hasta la fecha no han distinguido demasiado entre los procesos y mecanismos que conducen a la erosión de la calidad democrática. Hasta ahora, los expertos se han centrado principalmente en las disfunciones de las instituciones estatales, pero no en los instrumentos fiscales durante una pandemia. A diferencia de la crisis financiera de 2008. La pandemia de Covid-19 es la primera crisis de gran envergadura desde 1989, lo que permite grandes gastos públicos. El poder del gobierno en esta materia creó oportunidades para debilitar a los oponentes políticos mediante el uso de instrumentos fiscales.

Oportunidades para la corrupción

“El gasto público relacionado con la pandemia y la escasa supervisión crean nuevas oportunidades para la corrupción en las adquisiciones y la distribución de la ayuda. Además, abre la puerta a la politización de las ayudas estatales y al clientelismo”, advirtió Bushtick. El desequilibrio de poder durante una pandemia es el resultado de la elusión gubernamental de las instituciones y mecanismos de supervisión en la contratación pública. Esto a aumentado el clientelismo a la hora de la asignación de recursos públicos. “La redistribución de las ayudas estatales puede utilizarse para recompensar a los aliados políticos leales y debilitar a los adversarios políticos. En esencia, se trata de una alteración del equilibrio de poder como consecuencia de la pandemia”, afirmó Buštíková.

Los futuros programas de gasto público ampliarán las oportunidades de erosión del equilibrio de poder

En este contexto, los investigadores advierten. “Los futuros programas de gasto público, es decir- Los programas de recuperación nacionales y europeos, ampliarán las oportunidades de erosión del equilibrio de poder mediante la reescritura de las reglas fiscales. Sin una fuerte supervisión a nivel nacional y europeo. Los nuevos fondos podrían acelerar la erosión de la calidad de la democracia en países con un equilibrio de poder ya debilitado”, señalóGuasti.

El poder no se inclina hacia el ejecutivo

Por el contrario, los investigadores concluyeron que las instituciones formales, como el Parlamento y el Tribunal Constitucional, son notablemente resistentes durante una pandemia, ya que los tribunales inferiores, los medios de comunicación, la sociedad civil y la oposición política impiden que el equilibrio de poder se incline hacia el ejecutivo. Así pues, entre las formas eficaces de frenar el cambiante equilibrio de poder figuran, en particular, el activismo cívico, la voluntad de la oposición política de superar la fragmentación y controlar eficazmente al gobierno, y unos tribunales que equilibren los intereses de la salud pública y la democracia. “El activismo cívico, una oposición unida y unos tribunales eficaces son condiciones necesarias pero no suficientes para la resistencia democrática”, afirmó Guasti.

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